Son las nueve de la noche y las pilas de los peques parece no agotarse, más si han dormido siesta.
Tu hijo aparece con un cuento entre las manos.
Lo reconoces al instante.
Es el mismo de ayer.
Y el de anteayer.
Y el de la semana pasada.
Con una sonrisa le propones otro.
Hay muchos más en la estantería.
Pero él lo tiene claro.
Quiere exactamente ese.
Quizá incluso ya seas capaz de recitar la historia de memoria.
Cada página.
Cada personaje.
Cada frase.
Y no puedes evitar preguntarte:
¿Por qué los niños quieren escuchar siempre el mismo cuento?
Aunque para los adultos pueda resultar repetitivo, para un niño cada lectura es una oportunidad para descubrir algo nuevo.
Y la ciencia tiene mucho que decir sobre ello.

La repetición es una de las formas más eficaces de aprender
Durante los primeros años de vida, el cerebro infantil se desarrolla a una velocidad extraordinaria.
Cada experiencia ayuda a crear nuevas conexiones neuronales.
Y repetir una actividad fortalece esas conexiones.
Por eso los niños disfrutan haciendo lo mismo una y otra vez.
No ocurre solo con los cuentos.
También repiten canciones, juegos, dibujos o pequeñas rutinas cotidianas.
Para ellos, la repetición no significa aburrimiento.
Significa aprendizaje.
Cada lectura fortalece el lenguaje
Aunque la historia sea exactamente igual, el niño no la vive de la misma manera.
En cada lectura reconoce nuevas palabras.
Comprende mejor las frases.
Anticipa lo que ocurrirá después.
Relaciona conceptos.
Y poco a poco incorpora ese nuevo vocabulario a su forma de expresarse.
Por eso leer el mismo cuento varias veces puede resultar mucho más beneficioso que cambiar continuamente de libro.
Saber lo que va a ocurrir también les hace felices
Los adultos solemos buscar la sorpresa.
Los niños, en cambio, encuentran seguridad en aquello que conocen.
Cuando saben qué personaje aparecerá o cómo terminará la historia, disfrutan anticipando cada momento.
Esa previsibilidad les transmite tranquilidad.
Especialmente antes de dormir.
Los cuentos repetidos acaban formando parte de un ritual que les ayuda a relajarse y a sentirse seguros.
La imaginación también crece con cada lectura
A veces pensamos que un cuento solo sirve para entretener.
Sin embargo, cada vez que un niño escucha la misma historia presta atención a detalles diferentes.
Un día observa las ilustraciones.
Otro se fija en los sonidos de las palabras.
Más adelante comienza a imaginar lo que sienten los personajes.
Incluso puede inventar finales distintos o hacer preguntas que antes no se había planteado.
La repetición no limita la imaginación.
La alimenta.
¿Debemos insistir en leer cuentos diferentes?
No necesariamente.
Es positivo descubrir nuevas historias, pero tampoco hay motivo para evitar que un niño disfrute de su cuento favorito tantas veces como quiera.
Cada etapa tendrá sus libros preferidos.
Y muchos de ellos permanecerán en su memoria durante toda la vida.
Lo importante no es la cantidad de cuentos.
Lo importante es compartir ese momento.
Porque, al final, el mayor recuerdo no será únicamente la historia.
Será la voz que la contaba.
Un hábito sencillo con enormes beneficios
Leer cada día, aunque solo sean unos minutos, fortalece el vínculo familiar y favorece el desarrollo del lenguaje, la atención y la imaginación.
No importa si el cuento dura cinco minutos o veinte.
Ni si es nuevo o ya lo conocéis de memoria.
Lo verdaderamente importante es convertir la lectura en un momento compartido, tranquilo y lleno de afecto.
Con el paso del tiempo, esos pequeños instantes se transformarán en algunos de los recuerdos más bonitos de la infancia.
Un mismo cuento, infinitas formas de crecer
Cuando un niño pide escuchar la misma historia una y otra vez, no está demostrando falta de interés por descubrir cosas nuevas.
Todo lo contrario.
Está aprovechando una de las herramientas más poderosas que tiene su cerebro para aprender.
Cada lectura le ayuda a comprender mejor el lenguaje, desarrollar la memoria, fortalecer la imaginación y sentirse seguro.
Así que la próxima vez que aparezca con ese cuento que ya conoces de memoria…
Sonríe.
Quizá para ti sea la décima vez.
Para él, sigue siendo una nueva aventura.
Si disfrutas descubriendo cómo aprenden y crecen los más pequeños, en La Cestita del Bebé encontrarás más artículos sobre desarrollo infantil, crianza y educación, además de una selección de canastillas de nacimiento, regalos personalizados para bebés y detalles pensados para acompañar los primeros años de vida con cariño.
👉 https://www.lacestitadelbebe.es/
Cuidaros y nos leemos en la próxima ocasión!
