Pocas cosas emocionan tanto a unos padres como ver sonreír a su bebé por primera vez. Durante las primeras semanas pueden aparecer pequeñas muecas, gestos mientras duerme o movimientos de la boca que parecen sonrisas.
Pero llega la gran pregunta: ¿cuándo empieza a sonreír un bebé de verdad?
La sonrisa forma parte de la evolución del bebé y va cambiando durante sus primeros meses. Al principio puede aparecer de manera espontánea y, poco a poco, se convierte en una respuesta cada vez más relacionada con las personas y con lo que ocurre a su alrededor.

¿Cuándo empieza a sonreír un bebé?
Durante las primeras semanas de vida es posible observar movimientos de la boca que parecen sonrisas, especialmente mientras el bebé duerme.
Sin embargo, la llamada sonrisa social suele aparecer aproximadamente durante el segundo mes de vida, aunque cada bebé puede seguir su propio ritmo.
Es uno de esos pequeños cambios que hacen que la relación con el bebé empiece a ser todavía más interactiva.
De repente, una voz, una mirada o una sonrisa de mamá o papá pueden provocar una respuesta.
Y ahí empieza una de las formas más bonitas de comunicación del bebé.
La sonrisa del recién nacido no siempre significa lo mismo
Es importante diferenciar entre las primeras sonrisas espontáneas y la sonrisa social.
Durante las primeras semanas, el bebé puede realizar gestos parecidos a una sonrisa sin que exista necesariamente un estímulo externo.
Estas pequeñas sonrisas pueden aparecer durante el sueño o cuando está relajado.
Con el paso de las semanas, la sonrisa empieza a estar cada vez más relacionada con la interacción.
El bebé comienza a reconocer voces, caras y situaciones familiares.
¿Qué es la sonrisa social?
La sonrisa social es aquella que aparece como respuesta a otra persona.
Puede producirse cuando el bebé escucha la voz de sus padres, cuando alguien le sonríe, cuando le hablan o cuando interactúan con él.
Es una señal de que el bebé está empezando a participar activamente en la comunicación social.
No necesita hablar para comunicarse.
Una mirada, una sonrisa, un movimiento de brazos o diferentes sonidos forman parte de su manera de relacionarse con las personas que tiene cerca.
¿Por qué es tan importante la sonrisa?
Sonreír no es solamente una cuestión emocional.
Durante estos primeros meses, el bebé está desarrollando diferentes capacidades relacionadas con la comunicación, la atención y la interacción social.
Cuando un adulto responde a la sonrisa del bebé, se crea una pequeña conversación sin palabras.
El bebé sonríe.
El adulto responde.
El bebé vuelve a reaccionar.
Y así, poco a poco, va descubriendo que sus gestos provocan respuestas en otras personas.
¿Cómo conseguir que un bebé sonría?
No existe ningún truco mágico y tampoco es necesario intentar provocar constantemente una sonrisa.
Lo más importante es interactuar con el bebé de forma tranquila y afectuosa.
Háblale
Aunque todavía no pueda responder con palabras, el bebé está escuchando.
Hablarle suavemente, contarle lo que estás haciendo o simplemente mantener pequeñas conversaciones puede favorecer la interacción.
Mírale a los ojos
El contacto visual es una de las formas más importantes de comunicación durante los primeros meses.
Cuando el bebé está despierto y tranquilo, puedes acercarte, sonreírle y hablarle.
Sonríele
Los bebés observan constantemente las expresiones faciales de las personas que tienen cerca.
Una sonrisa, una voz cariñosa y una expresión relajada pueden convertirse en estímulos muy agradables.
Cántale
No hace falta tener una gran voz.
Una canción sencilla, una nana o incluso una melodía inventada pueden convertirse en una rutina muy especial para el bebé.
La repetición también ayuda a crear familiaridad y seguridad.
Juega con él
Durante los primeros meses, jugar no significa necesariamente utilizar juguetes.
Tu cara, tu voz, tus manos y tus gestos pueden ser mucho más interesantes para un bebé pequeño.
Las primeras sonrisas crean recuerdos inolvidables
Hay momentos de la crianza que duran apenas unos segundos pero que se recuerdan durante años.
La primera sonrisa es uno de ellos.
Por eso, muchos padres intentan capturarla en una fotografía.
No siempre resulta fácil: justo cuando tienes el móvil preparado, el bebé deja de sonreír. 😂
Pero esas primeras fotografías terminan formando parte de los recuerdos más especiales de la familia.
También es una etapa preciosa para preparar pequeños recuerdos personalizados del bebé. Por ejemplo, una canastilla para bebé con detalles personalizados puede convertirse en un regalo de nacimiento muy especial para una familia que acaba de empezar esta aventura.
¿Cuándo empieza a reírse un bebé?
La sonrisa y la risa no aparecen exactamente al mismo tiempo.
Primero suelen aparecer las sonrisas y, posteriormente, pueden comenzar a escucharse pequeños sonidos relacionados con la risa.
Con el paso de los meses, las carcajadas se vuelven más claras y frecuentes.
Cada bebé tiene su propio ritmo, por lo que no conviene comparar constantemente cuándo empieza a reír o sonreír un bebé con otros niños.
¿Qué cosas pueden hacer sonreír a un bebé?
A medida que crece, cada bebé desarrolla sus propias preferencias.
Algunos disfrutan mucho cuando sus padres les hablan.
Otros reaccionan especialmente bien a las canciones, los sonidos, las caras divertidas o determinados juegos.
Entre las situaciones que pueden provocar sonrisas encontramos:
- Escuchar la voz de mamá o papá.
- Ver una cara conocida.
- Sonreírle a alguien.
- Escuchar una canción.
- Recibir caricias.
- Jugar suavemente.
- Escuchar sonidos divertidos.
- Ver expresiones faciales exageradas.
Lo que más suele importar no es el juguete, sino la persona que está interactuando con el bebé.
¿Y si mi bebé todavía no sonríe?
Es normal que los padres se preocupen cuando comparan a su bebé con otros niños.
Pero el desarrollo infantil tiene un margen amplio de normalidad y cada bebé evoluciona a su propio ritmo.
Si tienes alguna preocupación sobre el desarrollo, la interacción, la visión, la audición o cualquier otro aspecto del comportamiento del bebé, lo adecuado es comentarlo con el pediatra o profesional sanitario que siga al pequeño.
Especialmente importante es consultar si observas una pérdida de habilidades que anteriormente había adquirido.
No se trata de competir contra un calendario.
Cada bebé tiene su propio tiempo.
La sonrisa también cambia con el crecimiento
Durante los primeros meses, la sonrisa va evolucionando junto con el resto de las capacidades del bebé.
Primero puede ser algo muy breve y espontáneo.
Después empieza a aparecer durante la interacción.
Más adelante puede acompañarse de sonidos, movimientos de brazos y piernas y auténticas carcajadas.
Y antes de darte cuenta, aquella pequeña sonrisa que tanto esperabas se habrá convertido en una risa que llena toda la casa.
Un pequeño gesto que significa muchísimo
La primera sonrisa de un bebé puede durar solamente unos segundos.
Pero para sus padres puede convertirse en uno de los recuerdos más importantes de los primeros meses.
No hace falta intentar acelerar el proceso.
Habla con él, mírale, sonríele, cántale y disfruta de esos pequeños momentos.
Porque la crianza está llena de grandes acontecimientos, pero muchas veces son precisamente estos pequeños gestos los que terminan quedándose para siempre en la memoria.
Y si estás preparando un detalle para celebrar la llegada de un bebé, puedes descubrir también estas ideas de regalos personalizados para bebés, pensadas para convertir un regalo de nacimiento en un recuerdo todavía más especial.
Con esto nos depedimos, cuidaros y nos leemos en la próxima ocasión!
