Es un hábito que siempre se víncula a los nervios. Morderse las uñas es un comportamiento muy común en la infancia. Aunque suele preocupar a madres y padres, en la mayoría de los casos no es un problema grave, sino una forma de expresar emociones o gestionar situaciones nuevas.
Entender por qué ocurre es el primer paso para acompañar a los niños de forma respetuosa y eficaz.

¿Qué es la onicofagia infantil?
La onicofagia es el hábito de morderse las uñas.
Puede aparecer desde edades tempranas y suele intensificarse en momentos concretos del desarrollo infantil.
No siempre responde a una sola causa, sino a una combinación de factores emocionales, conductuales y contextuales.
Principales motivos por los que los niños se muerden las uñas
1️⃣ Gestión de emociones
Muchos niños muerden sus uñas cuando sienten:
- nervios
- ansiedad
- aburrimiento
- frustración
Es una forma inconsciente de autorregularse.
2️⃣ Cambios o etapas nuevas
Situaciones como:
- empezar el colegio
- cambios en la rutina
- llegada de un hermano
- nuevas responsabilidades
pueden generar inseguridad, y el hábito aparece como una respuesta automática.
3️⃣ Imitación
Los niños aprenden observando.
Si ven a adultos u otros niños morderse las uñas, es probable que lo imiten sin darse cuenta.
4️⃣ Necesidad de estimulación
Algunos peques lo hacen simplemente porque necesitan mantener las manos ocupadas, especialmente en momentos de espera o aburrimiento.
¿Es un comportamiento preocupante?
En la mayoría de los casos, no.
Suele desaparecer con el tiempo cuando el niño adquiere otras formas de expresar lo que siente.
Solo conviene consultar con un profesional si:
- el hábito es muy intenso
- provoca heridas frecuentes
- va acompañado de otros signos de ansiedad
Qué NO hacer cuando un niño se muerde las uñas
❌ Regañar o castigar
❌ Ridiculizar o compararlo con otros niños
❌ Forzar soluciones rápidas
Estas acciones suelen aumentar la ansiedad y reforzar el hábito.
Cómo ayudar de forma respetuosa y eficaz
✔️ Hablar con calma
Preguntar sin juzgar cómo se siente y en qué momentos lo hace ayuda mucho más que señalar el comportamiento.
✔️ Ofrecer alternativas
Proponer actividades para las manos:
- pelotas antiestrés
- dibujar
- plastilina
Sustituir el hábito es más efectivo que prohibirlo.
✔️ Mantener rutinas estables
Las rutinas aportan seguridad emocional y reducen comportamientos asociados al nerviosismo.
✔️ Reforzar positivamente
Valorar los pequeños avances sin presionar fortalece la autoestima del niño.
Acompañar también es comprender
Cada niño es único y vive sus emociones de forma diferente.
Comprender el origen de ciertos comportamientos ayuda a acompañarlos mejor y a crear un entorno de confianza y calma.
En La Cestita del Bebé apostamos por una crianza consciente, donde el cuidado emocional es tan importante como el físico, ofreciendo no solo regalos personalizados, sino también contenidos útiles para familias reales.
👉 https://www.lacestitadelbebe.es
Conclusión
Morderse las uñas en la infancia suele ser una etapa pasajera.
Con comprensión, paciencia y acompañamiento respetuoso, la mayoría de los niños abandonan este hábito de forma natural.
Porque educar no es corregir constantemente, sino entender y acompañar 💛. Cuidaros mucho y nos leemos en la próxima ocasión!