Como superar una perdida

Hace poco que leído un artículo muy bueno que trataba un tema un poco tabú, un poco del que no gusta hablar pero todos debemos asumir, hablo de la muerte. Desde lacestitadelbebe.es vamos a tratar un tema duro y espinoso, pero que de forma natural forma parte de nuestra forma de ser y que muchas veces debemos afrontar, y más si son niños pequeños, que todavía no tienen los conceptos tan claros como nosotros.

 

Y es que despedirse para siempre de un ser querido suele ser un mal trago que nos suele afectar de por vida, dependiendo del nivel de cercanía que se tuviese con esa persona. Más sobretodo si afecta a un niño la pérdida de sus padres o algunos de estos.

En esos duros momentos por parte de los peques pueden ser normales frases como ¿Dónde está?; Por qué?; ¿Volveré a verle?

Estas pueden ser perfectamente las preguntas y frases de un pequeño cuando se le explica que su papá o mamá no volverá a verle y por supuesto, no lo entiende. Las explicaciones más plausibles suelen ser que estará siempre con nosotros, bien en el cielo en forma de estrella o en el corazón y que siempre nos observará, pero más de una forma espiritual que física que inevitablemente ya no podrá ser y estos conceptos para un pequeño todavía no los tiene muy asimilados.

Siempre intentamos no hablar mucho de ella, ya que es una tema negativo, y por lo tanto la gente como sociedad y cultura suele intentar mantener ocultos estos los sentimientos y momentos desagradables o incluso negarlos y con ellos también a la innombrable y temida muerte. Las personas que estamos bien solemos evitar hablar de ella como si su presencia al igual que la enfermedad nos crease cierta inquietud. Pero si nos damos cuenta al igual que todo proceso de la naturaleza, la muerte forma parte y es inevitable para todos, y nos rodea, bien podemos verla y sentirla en noticias por la televisión, radio y medios digitales, como nos afecta directamente o nos ha afectado por perdidas de familiares, amigos y conocidos.

Por tanto tenemos que saber afrontarla al igual que cualquier otra realidad, para que de esta forma podamos convivir en mejor armonía y poder llevarlo lo mejor posible con los niños y ellos consigan llegar a entenderlo y superarlo como otro proceso más de nuestra existencia, sin llevar a ser devorados por el dolor, tristeza o depresión y consternación, que será normal tener en esos momentos, pero que debe ser temporalmente y finalmente superar.

Nuestra vida es un proceso de aprendizaje que nos va llevando de un sitio a otro, nos rodea de unas personas u otras, todo es un proceso de llegar a entender y comprender que nadie está exento de ella y que una vez llega, ya no se puede revertir.

Para un niño es muy difícil entender todavía este concepto, ya que todavía no entienden que la muerte es irreversible a todos los niveles cuando nuestras funciones vitales se ven comprometidas bien por un accidente o una enfermedad, ya que no tienen la vinculación entre lo espiritual y lo físico. Así que nuestra función como padres es la de intentar hacer comprender y entender cuando alguien de nuestro círculo cercano fallece de la mejor manera posible y ayudarle a superar la dolora despedida de la mejor manera posible superando el duelo.

Este proceso dura mucho como es natural al perder a un ser querido que ya no volverá a reconfórtanos con su compañía, es una dura etapa, de altibajos que tendremos y experimentaremos duros sentimientos como la melancolía, tristeza y dolor. Esto es lo normal padecer este dolor es lo natural y con el tiempo iremos superando y asumiendo de la mejor manera posible, tanto nosotros como los niños. Cada persona y cada niño es único en todos los sentidos y cada uno lo sufre y lo padece como mejor puede y en unos les dará más por el llanto y a otros más por el silencio, o enfado, no pasa nada, son etapas del duelo que se ha de pasar para que todo vuelva a ser como antes con el paso del tiempo o por lo menos a llevar una vida normal.

Algo que me llamo mucho la atención eran los diferentes síntomas vinculados al duelo dependiendo de la edad a la que se sufra.

Entre los niños más pequeños de hasta cinco años, los comportamientos más comunes pasan por rabia y enfado, incredulidad, necesidad establecer otras relaciones con otros familiares, e incluso cosas tan cotidianas que ya podían estar superadas como hacerse caca encima de nuevo o las micciones.

En niños a partir de seis años y hasta los 12 años, se pueden dar sentimientos de miedo, pesadillas y pérdida de sueño, negación, vulnerabilidad y culpabilidad.

A partir de esta edad los sentimientos ya serán los mismos que se dan en los adultos.

Acudir al funeral es un motivo cultural para socializar y dar el último adiós muchas veces los papás no quieren que los peques no acudan al funeral, es una decisión personal, pero si ya tienen 6 años puede ser incluso beneficioso para que él también participe y cierre ese círculo que le ayudará con el duelo.

Cuando una persona cercana nos ha dejado debemos ir superando el dolor mediante el proceso del duelo que se irá mitigando con el tiempo y sus fases como hemos comentado más arriba, e intentar recordar a ese persona con sentimientos positivos y recuerdos agradables que nos hagan sonreír y recordar lo bien que se pasé en aquella bonito anécdota. De esta manera nos quedará una bonita imagen y recuerdo y nuestras vidas podrán volver a transcurrir con total normalidad, porque es ley de vida aprender a decir bienvenido, pero también debemos despedirnos como es debido, todo forma parte de un aprendizaje, aunque también muy influenciado por la cultura donde se vive.

No sabemos si os habrá gustado, pero nos ha parecido también interesante hablar sobre este tema que siempre suele crear incomodidad y que tendríamos que saber tratar con más normalidad, ya que es un hecho que todos tenemos que asumir y que nos puede sorprender en cualquier momento o día. Por eso saber vivir y entender este proceso hace mucho bien a todos, sobre todo los más pequeños por si tienen que asimilar alguna de estas experiencias traumáticas que a todos nos rodea y que tarde o temprano nos acaba tocando, la filosofía y la empatía suele ser una buena terapia para los momentos bajos de la superación de una pérdida de un familiar cercano. Así que como se suele decir “Carpe diem” y a disfrutar de la vida con los nuestros, que el tiempo pasa muy rápido.

Cambiando un poco de tema, y siendo algo más alegres, recordaros como siempre que si estáis en ese momento mágico que vais a recibir un nacimiento de una familiar o allegado, en la web tenemos las últimas tendencias personalizadas en regalos bebe y canastillas bebe para que podáis elegir entre una gran variedad de detalles que harán de ese momento mágico más especial si todavía cabe de por sí.

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