Consejos para ayudar a dormir al bebé

Los expertos siempre aconsejan mantener una rutina antes de
ir a dormir para que el niño se habitúe y de esta forma le resulte más fácil
mantener el sueño.
Estas rutinas dependen de cada hogar y de cada familia, lo
importante no es tanto la forma sino que sea una rutina y un horario más o
menos habitual para que el niño no se sienta inquieto y fuera de lugar.
Estas son algunas pautas que pueden ayudarte a la hora de
ayudar al pequeño a relajarse y concilie el sueño con facilidad.
La música, una música suave
y calmada y a un volumen bajo es algo que les suele gustar y que les ayuda a
calmarse, algo de cierto tendrá el refrán ”la música amansa a las fieras”. Una
suave nana cantada por sus padres les suele gustar aún más y les ayuda a
relajarse y a sentirse protegidos.
El baño, el agua
tibia o caliente en invierno tiene un poder relajante enorme, si los adultos la
utilizamos desde la antigüedad para relajarnos lo más fácil es pensar que a
ellos también les servirá! lo que es bueno para ti es bueno para tu bebé! Y
nada más relajante que un baño antes de dormir.
Los cuentos, al
igual que las nanas, leer un cuento o inventarlo y  escuchar la voz de sus progenitores entre susurros
cuando aún son muy chiquitines les ayuda a conciliar el sueño y a sentirse
protegidos. Cuando son más mayores los cuentos sin duda les ayudan a
desarrollar su imaginación, ¿a que niño no le gusta soñar con ser un personaje
de cuentos, con jugar con ellos y correr grandes aventuras?, el poder leer con
ellos un cuento antes de ir a dormir es sin duda un momento mágico tanto como
para ellos como para los papás.
Los masajes, el
masaje tiene un efecto positivo en el organismo del bebé, consigue calmarlos y
que tengan un sueño tranquilo. Al igual que a los mayores nos encanta recibir
masajes, ellos no son una excepción y la mayoría de los bebés disfrutan
enormemente de estos momentos tan relajantes. Es una experiencia relajante y
positiva tanto para el que da, como para el que recibe el masaje.
Caricias y besos, además de
los masajes las caricias, los besos suaves y los arrumacos también nos sientan
tan bien, a nosotros tanto como a ellos y les ayudará a tranquilizarse antes de
irse a dormir además de a sentirse queridos.
Luz tenue,
algunos bebés prefieren una pequeña luz para sentirse más seguros antes de
dormir, esta luz debe ser siempre una luz suave, luz natural preferiblemente
durante el día (para que empiecen a entender la diferencia entre el siesta
diurna y el sueño nocturno) y una luz de compañía suave por la noche o bien
oscuridad total.  

Temperatura, es
importante que la temperatura sea agradable en la habitación, ni demasiado
frío, ni demasiado calor. A veces nos empeñamos en cubrir al bebé para que no
tenga frío y lo hacemos en exceso. Es importante tener en cuenta que la
temperatura corporal desciende mientras dormimos, por eso es importante, en
invierno, cubrir al pequeño, preferiblemente con un pijamita grueso o un saco
de dormir para bebés para que no corra el riesgo de taparse la cabeza con el
edredón o manta o para que no se enrolle incómodamente en la manta durante la
noche. La temperatura ideal de la habitación debe estar entre los 20-24 grados.
igual de importante es el grado de humedad para evitar que la piel y las
mucosas del bebé se resequen.
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