Consejos para alimentación complementaria en bebés

La alimentación es muy importante para un correcto desarrollo a todos los niveles de nuestros bebés. Cuando hay que hacer cambios o no marcha bien los papás y mamás entramos en ese estado de alerta que nos genera algo de ansiedad. Así que desde el blog de lacestitadelbebe.es vamos a ofrecer algunos consejos para llevar esta transición a alimentos sólidos de la mejor manera posible.

Niña tomando alimentos sólidos

Durante los primeros meses de vida la alimentación del bebé es algo sencillo, ya que principalmente se basa en la leche materna que toma lactando o bien preparados si no queda remedio. Pero conforme el bebé va creciendo sus necesidades nutricionales también lo hacen y se debe ir completando la dieta con más alimentos. Estos no se deben introducir al azar, normalmente los pediatras os darán una lista o tablas con los que pueden ir tomando en cada fase y los que tienen que dejar hasta que tengan los dos años.

De todas formas con nuestra experiencia y las guías que nos facilitan los médicos y la información que hay en internet podemos lograr una buena alimentación, previniendo de intolerancias o de las temidas alergias.

La introducción de nuevos alimentos debe hacerse con cuidado y poco a poco sin sustituir la toma de leche. Así conseguiremos que se vaya acostumbrando a nuevos olores, texturas y sabores y poco a poco vaya masticando hasta adquirir fuerza en la boca y lengua.

Iniciando la alimentación complementaria

Vamos a ofrecer las premisas desde nuestra experiencia y punto de vista médico. Para ello lo más recomendable siempre se ir introduciendo los alimentos de uno en uno, es decir, un día sólo darle un alimento que por edad pueda tomar y ver cómo lo asimila. Esta es la forma más sencilla de ver si tiene intolerancia o alergias, si no le va bien se mostrarán vómitos, diarrea, granitos, etc. Estos indicios se deben tener en cuenta y comentarle también al pediatra.

Al siguiente día si con el alimento primero fue bien, podemos probar con otro alimento o bien una mezcla de ambos. Y el proceso es igual que el anterior y los próximos, prueba de ensayo y error. Si va bien ir añadiendo nuevos y si va mal pues tomar nota y dejar de ofrecérselo.

Lo mejor es ofrecer  los alimentos nuevos al mediodía, ya que es cuando mejor lo asimilará y tenemos un margen por si le sienta mal o le da alergia, ya que será mucho peor por la noche por ejemplo para todos.

¿Cuándo introducir en la dieta cada alimento?

Como hemos mencionado antes vuestro pediatra os proveerá una tabla y lista con los alimentos recomendados por edad en las revisiones pertinentes. Vamos a verlos a nivel general y por grupos:

Los hortalizas y verduras son alimentos suaves, y de pocas calorías que siempre pueden mezclarse con otros más pesados, hablando desde el aporte calórico como carnes blancas y arroz. A partir de los 6 meses se recomiendan todas menos las de alto contenido de nitratos como, por ejemplo: espinacas, acelgas, remolacha y nabo, éstas pueden introducirse en la alimentación a partir de los 12 meses.

Las frutas también poseen menos calorías que la leche, por lo que debe darse en pocas cantidades para que el bebé pueda también tomar buena cantidad de leche materna y otros alimentos más calóricos. Evitar los zumos o jugos, ya que contienen un alto contenido calórico por la alta presencia de fructosa. Ya que en los zumos y licuados de frutas, se rompe la fibra y prevalece un alto nivel de azúcar, lo que es contraproducente para una alimentación sana.

La carne, se pueden introducir desde los primeros 6 meses en adelante bien en papilla o desmenuzados en trocitos muy pequeños. Lo mejor carne blanca con las pechugas de pollo o conejo, ya que las carnes rojas suelen ser más pesadas y difíciles de digerir.

Respecto a los cereales como galletas, pasta, arroz y pan, se recomienda en pequeñas cantidades, ya que estos alimentos contienen gluten. Y como bien sabemos ahora se han descubierto muchas alergias e intolerancias al gluten, de esta forma podremos ir adaptándolo poco a poco a su consumo y ver problemas.

Los peces o mariscos, deben evitarse los peces grandes por la cantidad de mercurio que poseen y los mariscos por la cantidad de cadmio que acumulan que suele ser tóxico. Por lo que se recomienda introducir peces grandes y mariscos después de los 3 años.

Para finalizar y no menos importante, el grupo de las leguminosas o legumbres. Se pueden introducir también a partir de los 6 meses y la recomendación es que siempre acompañadas de alimentos con vitamina C para ayudar a absorber mejor el hierro que tienen. Tampoco abusar por que las legumbres también suelen ser pesadas de digerir, sobre todo las judías pintas y suelen generar gases a los bebés.

A tener en cuenta

  • Los huevos y otros lácteos, pueden darse a partir de los 6 meses con moderación. Si el sabor no les agrada siempre se pueden mezclar con otros alimentos que tolere.
  • Evitar la sal, el azúcar y edulcorantes naturales como la miel.
  • El agua puede darse a partir de los 6 meses a demanda. Al empezar la alimentación complementaria tomarán agua a demanda ya que mientras son lactantes, el aporte de líquido es la leche materna.
  • El aceite es recomendado para dar sabor y aportar calorías a las frutas y verduras con menos contenido calórico, siendo mejor el aceite de oliva. En los purés el aceite añadido será en crudo, siendo el más saludable el aceite de oliva.

¿Cuánta es la ingesta del bebé?

Es una pregunta que suele traer por la calle de la amargura y genera dolores de cabeza a los padres y madres, sobretodo, primerizos. Muchas veces caemos en el error de que comer más es mejor y le forzamos a comer grandes cantidades.

Un bebé y los niños saben lo que deben comer según sus necesidades, además junto a la toma de leche es un complemento. Así que con 5 cucharaditas para ir empezando a descubrir nuevos sabores y texturas es suficiente. De todas formas en estas edades tan tempranas lo recomendable es a demanda, cuando haga gestos o gire la cabeza no debemos insistir.

Cada bebé tiene su propio proceso y también depende del estado del organismo, algunos necesitan más kilocalorías que otros, por lo que es el bebé quien decide cuánto comer, otras veces pueden estar malos o encontrarse mal y rechazar los alimentos más sólidos.

¿Cómo es preferible en papilla o en trozos?

Con anterioridad era normal que los expertos y las madres diesen papillas a los bebés. Es una forma mucho más sencilla de tragar el alimento y se evitan sustos, pero no todo iban a ser ventajas. También se ha ido descubriendo que muchos bebés han tenido problemas alimenticios y desarrollo en la boca porque sólo tragaban.

En la actualidad los expertos recomiendan dar los alimentos troceados en trozos pequeños o poco triturados, de forma semisólida. Muchas madres y padres optan por chafarlo un poco con el tenedor y ofrecérselo así. Al principio de todas formas si estáis más tranquilos podéis dárselo en forma de papilla y poco a poco ir ofreciéndole el alimento de forma más sólidos.

Las verduras licuadas junto a los zumos de fruta, son alimentos poco nutritivos y con muchas calorías ya que la mayor parte es azúcar eliminando la fibra, lo recomendable es dárselo troceados. Lo mismo se puede aplicar a los cereales, ya que pueden tener una alta concentración y provocar las temidas alergias al gluten.

Mantener un desarrollo nutricional correcto con un aporte de alimentación complementaria es vital, para que obtenga los nutrientes necesarios y aprenda a distinguir sabores, texturas y olores. Se trata de un gran método de aprendizaje que tiene que alternarse con las tomas de leche para poco a poco ir sustituyéndola a partir de los 6 meses. De todas formas, la leche materna o preparada es un gran alimento que se puede seguir ofreciendo al bebé hasta los 3 años o más sin problema.

Es de vital importancia estar siempre preparados e informados por nuestros bebés y niñ@s y sobretodo realizar las revisiones y consultas en el pediatra, también para las vacunas. Este nos orientará y nos dirá si la evolución del peso y crecimiento es la correcta y así ver cuando empezar con la alimentación complementaria, eso sí, esta alimentación siempre se recomienda a partir de los 6 meses o más. Ya que si no podemos sufrir problemas o sustos de ahogamiento.

Esperando que con el virus llevéis la convivencia y alimentación del bebé de la mejor forma posible nos despedimos hasta la próxima! Disfrutar y mucho sentido común!

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