El bebé y sus cuidados en invierno

En esta época de frío tenemos pros y contras para un recién nacido o de pocos meses. Pero con cariño y un poco de cuidado podemos hacer que viva muy bien en esta dura época. Desde laCestitadelBebe.es como viene siendo habitual os vamos a ofrecer una serie de consejos para esta delicada tarea.

 

Si tu peque ha nacido en invierno no pasa nada, no es tan apetecible como el verano pero teniendo cuidado en el día a día podemos mejorar esta situación y minimizar las afecciones que los rigores del invierno pueden crear en la salud del pequeño, la cuál en esta etapa es muy vulnerable.

La época del frío es sabido que conlleva catarros, de media suelen estar aproximadamente en los 10 al año para los peques, debido a que su sistema inmunitario es muy débil y deben de inmunizarse de esta manera. En verano es más difícil coger resfriados que también se cogen por cambios de temperatura, pero es más apetecible salir con el sol y la calor estimulando así sus defensas y disfrutando de más estímulos.

En casa

Este será el lugar donde va a pasar mayor tiempo el recién nacido, así que es muy importante tenerlo en un entorno que esté protegido y se sienta a gusto. Para ello debemos tener en cuenta que la temperatura debe estar entre 20º y 22º C. La calefacción nos reseca las mucosas y para ello debemos disponer de humidificadores o bien poner vasos con agua encima de los radiadores, también se les puede añadir esencia de eucalipto disponible en cualquier farmacia. También es importante ventilar de vez en cuando la habitación y la casa para renovar el aire y que no esté tan cargado.

Es recomendable ponerlo un ratito a la luz que le hará bien para asimilar vitaminas.

Las visitas son normales cuando el bebé es muy pequeño por parte de familiares y amigos, esta puede ser otra causa del contagio de la enfermedad.

 

En la calle

Los rigores del invierno y las temperaturas gélidas tampoco pueden paralizarlos del todo, aprovechando las horas de más calor al mediodía o las primeras de la tarde es recomendable salir a pasear. Es recomendable llevar al peque bien abrigado, las manos y la cabeza también, usando un saco para el cochecito y si además hace viento se puede usar una burbuja de plástico para protegerle del frío.

La ropa es mejor llevar varias capas delgadas que una muy gruesa y sobretodo evitar los cambios muy bruscos de temperatura, que pueda sudar o coger mucho frío, estos son los cambios que pueden acarrearnos un dichoso resfriado.

 

El baño y el sueño

Llega uno de los momentos placenteros y de relajación para los pequeños, muchos padres suelen utilizar los baños para calmar a los peques antes de una siesta o de un sueño nocturno y reparador. Recordad que el ambiente sea cálido y la temperatura del agua esté sobre los 37º C. Después del baño es recomendable aplicar una crema hidratante para evitar se reseque la piel del bebé.

A la hora de dormir el ambiente debe ser cálido pero sin excederse, ya que muy abrigado puede sudar destaparse y enfriarse, o peor aún propiciar la muerte súbita que se produce por ahogamiento al girarse boca abajo o taparse la cabeza.

Esperamos que estos consejos para evitar refriados les ayuden, aunque hay que tener paciencia ya que es inevitable que cojan unos cuantos resfriados al año que probablemente nos acabaran afectando también a nosotros, en cuanto el bebé esté malito podemos llevarlo al pediatra para ver que partes tiene afectadas y ver mejor su evolución.

Desde nuestra web os ofrecemos unas mantas suaves para bebé, ropa  y regalos para el bebé especialmente concebidos para el máximo placer del bebé y esté a gusto.

Aquí os dejamos otro artículo de como evitar resfriados en invierno:

Consejos para evitar resfriados en los peques

Si te ha gustado compártelo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *